Biografía
Victoria Porras Quintanilla, conocida artísticamente como Saywa y también como Victoria de Ayacucho, es una destacada cantante, compositora y difusora de la música andina peruana. Es considerada una de las representantes importantes de la música ayacuchana contemporánea y ha dedicado gran parte de su trayectoria a preservar y renovar las expresiones musicales de su tierra.
Nació el 18 de diciembre de 1967 en Ayacucho, Perú. Creció en un entorno familiar humilde y estrechamente vinculado a la cultura andina. Su padre era fabricante de guitarras y su familia se trasladó a una zona rural de Huamanga, donde permaneció hasta los 14 años. Durante esta etapa aprendió quechua y tuvo un contacto directo con las tradiciones, costumbres y formas de vida de las comunidades ayacuchanas.
Infancia y primeros acercamientos a la música
La infancia de Saywa estuvo marcada por la vida en el campo y por la tradición oral andina. Desde pequeña tuvo contacto con los cantos tradicionales y con las expresiones culturales de Ayacucho.
Uno de los recuerdos que ha marcado su identidad artística ocurrió durante su niñez, cuando acompañaba a su madre en las labores agrícolas. En una ocasión, mientras ambas se encontraban en el campo, su madre interpretó para ella un canto tradicional quechua. Esta experiencia quedó profundamente grabada en su memoria y posteriormente inspiraría parte de su trabajo artístico.
A los 14 años su familia se trasladó a Huancayo, donde comenzó una nueva etapa de su vida y de su formación artística.
Victoria de Ayacucho
Sus primeros pasos como cantante se produjeron en Huancayo. En una oportunidad acudió a un mercado y adquirió un traje tradicional de huamanguina. Posteriormente se presentó con esta vestimenta en una festividad de la zona de Millotingo.
Su interpretación fue recibida con entusiasmo por el público, que comenzó a llamarla “Victoria de Ayacucho”, nombre artístico con el que posteriormente realizó sus primeras grabaciones.
Tiempo después grabó su primer casete bajo el nombre de Victoria de Ayacucho, acompañada por la Estudiantina del Perú, dirigida por César Anaya.
Llegada a Lima
Después de consolidarse artísticamente en Huancayo, Saywa decidió trasladarse a Lima con el objetivo de ampliar su carrera musical.
En la capital tuvo la oportunidad de presentarse como telonera de Martina Portocarrero, una de las figuras más importantes de la música folklórica peruana de aquella época.
Sus primeras canciones estuvieron fuertemente influenciadas por el contexto social que atravesaba Ayacucho. En esos años predominaban en su repertorio canciones de denuncia, dolor y reivindicación social. Con el paso del tiempo, sin embargo, comenzó a ampliar sus temas y a explorar una música más festiva, romántica y esperanzadora.
Nacimiento de Saywa
Después de varios años de trayectoria y de haber publicado sus primeras producciones, Victoria de Ayacucho decidió adoptar un nuevo nombre artístico.
En 1998 comenzó a utilizar el nombre Saywa, inspirado en la obra del escritor peruano José María Arguedas.
La palabra quechua saywa puede interpretarse como “señal en el camino”, concepto que terminó convirtiéndose en parte importante de su identidad artística.
El cambio de nombre marcó una nueva etapa en su carrera y coincidió con una evolución de su propuesta musical.
Renovación de la música ayacuchana
Uno de los principales aportes de Saywa ha sido su búsqueda por renovar la música andina sin romper con sus raíces.
Su repertorio incorpora elementos tradicionales de Ayacucho, pero también aborda temas diferentes a los tradicionales cantos de dolor y denuncia.
Esta evolución permitió que su música incorporara sentimientos de amor, esperanza, alegría, identidad, nostalgia y celebración.
En esta etapa publicó trabajos como Cartas de Carnaval, producción caracterizada por una propuesta más festiva y colorida.
Compositora e intérprete
Saywa no solamente se ha desarrollado como intérprete, sino también como compositora.
Una de sus características principales es la utilización de experiencias personales, elementos de la cultura andina y situaciones sociales como inspiración para sus canciones.
Entre sus temas conocidos se encuentran:
- Volver a mi tierra
- Chimaychallay
- Tu grandeza
- Mujer enamorada
- Kiwi
- Punchuyall
- Ven a mi sosiego (Qayapay)
En particular, Chimaychallay es un huayno de amor y esperanza cuya música rescata la melodía y el ritmo de una danza tradicional de Chuschi, Cangallo, Ayacucho.
Volver a mi tierra
Uno de los temas representativos de su trayectoria es Volver a mi tierra, canción relacionada con la nostalgia de quienes tuvieron que alejarse de su lugar de origen.
La obra expresa el sentimiento de regresar a la tierra natal y la preocupación por aquellos lugares que, con el paso del tiempo, pueden quedar olvidados o abandonados.
Saywa presentó esta canción también ante comunidades peruanas en el extranjero, especialmente durante sus actividades en Estados Unidos.
Saywa y Damaris
Uno de los aspectos más importantes de la vida artística de Saywa es su relación con su hija Damaris Mallma Porras, quien también se convirtió en una reconocida cantante y compositora de música andina contemporánea.
Damaris siguió desde muy joven los pasos musicales de su madre. Ambas han compartido escenarios y proyectos musicales, convirtiéndose en una de las duplas familiares más reconocidas de la música andina contemporánea peruana.
En 2011 publicaron el proyecto Damaris y Saywa en vivo: Volver a mi tierra, que reúne interpretaciones de ambas artistas.
Miski Takiy
Saywa también desarrolló una importante faceta como conductora de televisión.
Fue una de las figuras vinculadas al programa Miski Takiy, espacio de TV Perú dedicado a la difusión de la música, las danzas y las expresiones culturales del Perú.
Durante varios años compartió la conducción del programa junto a su hija Damaris, contribuyendo desde la televisión a la difusión de artistas y expresiones de la música andina. En 2021 retornó al programa para asumir nuevamente la conducción en una nueva etapa.
Reconocimiento como Patrimonio Cultural de Huamanga
En 2008, la Municipalidad de Huamanga reconoció a Saywa como Patrimonio Cultural de Huamanga, en reconocimiento a su trayectoria artística y a su contribución a la difusión de la cultura y música ayacuchanas.
Este reconocimiento representa uno de los principales homenajes institucionales a su trayectoria y confirma su importancia dentro de la identidad cultural de Ayacucho.
Trayectoria y difusión internacional
A lo largo de su carrera, Saywa ha realizado presentaciones dentro y fuera del Perú.
Su actividad artística la ha llevado a presentarse ante comunidades peruanas residentes en otros países, llevando consigo canciones relacionadas con la identidad, la nostalgia y el vínculo con la tierra de origen.
En 2009, por ejemplo, regresó de Estados Unidos después de participar en actividades relacionadas con el Mes de la Herencia Hispana, donde presentó su música ante la comunidad peruana.
Discografía
Entre las producciones y trabajos asociados a su trayectoria se encuentran:
- Primeras grabaciones como Victoria de Ayacucho
- Cartas de Carnaval
- Volver a mi tierra
- Damaris y Saywa en vivo: Volver a mi tierra — 2011
Su repertorio también incluye numerosos sencillos y composiciones difundidas en presentaciones, programas de televisión y plataformas musicales.
Identidad ayacuchana
La identidad de Ayacucho constituye uno de los pilares de la obra de Saywa.
Su música recoge elementos del quechua, el canto tradicional, las danzas y las experiencias de las comunidades andinas, pero también busca presentar una visión contemporánea de la cultura ayacuchana.
Su propuesta demuestra que la música tradicional puede evolucionar sin perder su relación con la memoria y las raíces culturales.
Legado artístico
Saywa representa una generación fundamental en la evolución de la música andina contemporánea del Perú.
Su trayectoria ha estado marcada por la defensa de la identidad ayacuchana, la composición, el canto y la difusión de las tradiciones culturales a través de escenarios, grabaciones y televisión.
Como Victoria de Ayacucho comenzó cantando las experiencias y dolores de su pueblo. Como Saywa, amplió esa mirada hacia una música que también habla de amor, esperanza, alegría, memoria y futuro.
Su reconocimiento como Patrimonio Cultural de Huamanga resume la importancia de su trayectoria: una artista que convirtió su propia historia y sus raíces ayacuchanas en una forma de preservar y proyectar la cultura andina hacia nuevas generaciones.





